Adicto a la profundidad olvido la idea. Ya no puedo leer sin escribir. Ya no puedo hacer más que pensar y sentir entre un magma de cacharros que son o se clavan o son y se clavan. Soy el ganso que tú llamas paté. El albatros metido en una urna de metacrilato pequeña. Demasiado pequeña. Cada vez más demasiado pequeña.