ANOTACIÓN Nº 2866

Algunos ruedan por sus vidas. Algunos caen adentro de ellas. Algunos cabecean como perro amarillo de una quinta de sordo. Algunos las mordisquean como uña en los nervios de una sala de espera sin relojes. Algunos las empujan y mascullan que pesan. Algunos son perseguidos por ellas calle abajo del sucede. Algunos las llaman a voces en la noche del ciego. Algunos las cuentan y las pesan convencidos de que son moros de Shakespeare. Algunos las venden todas las veces. Algunos las regalan y se quedan lolis. Algunos no las ven ni las huelen por más que las pisen frescas. Algunos giran llaves en ojos arquetípicos de ferretería cognitiva para llamarlas secretos y embuchar un ego. Algunos las escuchan chirriar al fondo del fondo de cualquier momento de silencio y cuentan y nueve. Algunos preguntan que qué cojones y por qué hostias. Algunos envidan. Algunos quieren. Hay tantos algunos que me canso y grito en el no lugar de la página electrónica madame Bovary, c'est moi. Nadie me corrije. A nadie le importa.