Tengo un rencor que no me pertenece. Un odio por castigos y humillaciones que no me infringieron. Una sed de ojo por el ojo que nunca tuve y que nunca me sacaron. Una deuda a cobrar y otra a pagar que no puedo preguntar con quién de cuándo o dónde. Soy un mono elevado y enfermo por el espeso río que corre empujado por la pendiente de las hermanas Nemo y Neme. Pertenezco porque entiendo que soy